Una Visión integral del ser humano

10 Sep

 ¿Cómo enfocamos en Proyecto Nova  a la persona consultante en el tratamiento? Creemos que el problema de la persona que consume drogas es multifactorial y la intervención del tratamiento implica visualizarlo desde varios ángulos: Lo biológico, psicológico, social y espiritual. Desde lo anterior nuestra clínica mantiene una visión integral del ser humano, la cual implica ver a la persona incluyendo todos esos aspectos, con una óptica holística (la persona influye en el medio y el medio ambiente influye en ella), que evite reduccionismos de cualquier tipo.

La dimensión biológica está cubierta desde el abordaje médico-psiquiátrico que tenemos a disposición con especialistas en psiquiatría, neuropsiquiatría y en conductas adictivas.

Desde la dimensión psicológico-científica, utilizamos entre otras terapias el “grupo terapéutico del Modelo Transteórico del Cambio”, basado en el modelo desarrollado por James Prochaska y Carlo Diclemente, que es el enfoque que ha recibido mayor soporte empírico, en relación con su capacidad descriptiva, explicativa y predictiva del proceso de cambio en las conductas adictivas. Los autores (1994) advierten que los individuos no progresan linealmente en la recuperación,  sino que mantienen un patrón cíclico reciclando entre tres y cuatro veces el paso por diferentes etapas de motivación  hasta consolidarse en el mantenimiento. La clave del cambio está en entender que la persona pasa por varias etapas motivacionales al cambio, a saber: Precontemplación (la persona no reconoce tener un problema), Contemplación ( tiene conciencia del problema pero no está motivado a actuar), preparación (se propone cambiar pero con acciones parciales), acción (reconoce la dimensión del problema y se compromete con un plan de cambio), mantenimiento (se concentra en adherirse al plan de cambio y prevenir la recaída, en los seis meses siguientes) y retirada (la persona logra no tener deseos de consumo en ninguna situación). Además el individuo debe de realizar nueve actividades recuperativas, llamadas “procesos de cambio” que se integran a las etapas mencionadas, estos procesos son: 1- Aumento de conciencia (informarse sobre su conducta problema), 2- Liberación Social (asociarse a dispositivos sociales de cambio, como los grupos de 12 pasos), 3- Relaciones de ayuda (confiar en redes de apoyo productivas como familia, amigos), 4- Activación emocional (realizar reconexión con emociones genuinas como energía de cambio), 5- Autorrevaluación (autoobservarse constantemente para verificar consecuencias negativas y positivas de su conducta dañina tanto como de su conducta sana, en sí mismo y los otros.), 6- Compromiso (debe verse como el principal responsable y protagonista de su cambio), 7- Recompensarse (darse refuerzos,“cariños”, premios sanos a sí mismo por el cambio), 8- Contrarrestar ( aprender a responder a la ansiedad y emociones disparadoras, de una forma diferente, con habilidades asertivas y de manejo del estrés) y 9- Control Ambiental (reestructuración del ambiente modificando estímulos de riesgo de reincidencia). El grupo terapéutico del Modelo Transteórico se centra en ofrecer entrenamiento en el reconocimiento de las etapas de cambio (que son fluctuantes) y los procesos de cambio, que es la clave para la predicción de la reincidencia y el mantenimiento del crecimiento personal.

También ofrecemos la terapia “Grupo de Terapia Racional Emotiva Conductual” basado en el enfoque psicológico desarrollado por el Dr Albert Ellis. En este grupo terapéutico se entrena al consultante en aprender a reconocer y reestructurar sus creencias irracionales (no basadas en hechos, ilógicas y disfuncionales) con las cuáles vive perturbado innecesariamente en su relación consigo mismo, los demás y el mundo. Además refuerza el reconocimiento y cambio de las creencias irracionales autoderrotantes que lo predisponen a mantener el patrón cognitivo de creer que la droga es imprescindible en la consecución del bienestar o la “felicidad”. Se busca que el paciente logre niveles sanos de autocontrol cognitivo, partiendo del supuesto básico que las emociones perturbadoras son producidas, en mayor grado, no por los hechos externos o internos del individuo, sino por los deberías o exigencias de control que tiene la persona. Estas creencias irracionales son resumidas por Ellis (1988) en: Exigencia de aprobación, de éxito o perfección, de comodidad y tendencia a catastorfizar, a condenar y a la baja tolerancia a la frustración. El grupo terapéutico permite a la persona autocontrol en la medida que aprende que flexibilizar sus exigencias a preferencias, le permite un manejo ajustado de la realidad y su vida.

M.Sc Javier Eduardo Vindas Acosta

Psicólogo Clínico