Biología de las adicciones*

La Psiquiatría y más aún la Neuropsiquiatría buscan con profundo conocimiento científico esa interfase cuerpo mente cerebro, donde se puedan explicar los fenómenos anormales que puede experimentar un ser humano.

Las adicciones en sus diferentes formas representa un reto importante de comprender para cualquier terapeuta que se enfrenta a ello.
 
Si bien se sabe del conjunto de factores que influyen como los sociales o psicodinámicos, es innegable el rol biológico en ellas.
 
Nuestro cerebro tiene más de veinte billones de neuronas distribuidas principalmente en la corteza cerebral y núcleos profundos, éstas se comunican por medio de axones que son como redes que envían señales unas a otras y así se establecen funciones mentales desde las más básicas hasta las más complejas como puede ser el juicio de una persona. Entre las comunicaciones más importantes en el rol de las adicciones tenemos el circuito de Yakovlev, donde se estable una comunicación entre la corteza prefrontal y la amígdala cerebral, asignando relevancia emocional a muchas situaciones particulares de nuestras vidas, siendo en muchos casos donde las drogas actúan , esto tomando el concepto de la amígdala extendida y el núcleo acumbens, área con gran cantidad de receptores dopaminérgicos, muy asociados a la capacidad del ser humano de experimentar placer. Y es que las drogas si bien pueden actuar de una forma particular según sea el tipo, la gran mayoría lo que produce es disponibilidad de los neurotransmisores y otras moléculas encargadas para que estos circuitos funcionen, dichos neurotransmisores pueden ser la dopamina, la serotonina , endorfinas, noradrenalina, glutamato, GABA, acetilcolina. Es así como las drogas van modificando el funcionamiento normal del cerebro y van produciendo un condicionamiento a ellas, generando en el peor de los casos dependencia tanto física como mental.
 
*Elaborado por el Dr. Oscar Méndez Blanca